Porqué una Alimentación Basada en Plantas Muestra Beneficios Para Prevenir y Tratar Enfermedades

Cada vez se habla más sobre las dietas basadas en plantas y como estas parecen tener ciertos beneficios y ventajas, respecto a otro tipos de dietas, a la hora de prevenir e incluso tratar diversas enfermedades.

Y la razón es bastante simple, un alimentación basada en plantas funciona porque va a la raíz del problema.

¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?

Pues que este tipo de dieta remueve los principales factores de riesgos de las enfermedades crónicas degenerativas. Comenzando por reducir la sobrealimentación, especialmente de productos procesados, y centrándose en ingerir alimentos llenos de nutrientes que terminan por disminuir estos marcadores que nos ponen en riesgo de sufrir alguna enfermedad degenerativa.

¿CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?

  • Inflamación crónica de bajo grado
  • Estrés oxidativo
  • Lipotoxicidad
  • Disbiosis

INFLAMACIÓN CRÓNICA DE BAJO GRADO

La inflamación es una respuesta fisiológica normal del organismo para sanar algún tejido dañado. La inflamación empieza cuando los compuestos químicos son liberados por el tejido dañado. Como respuesta, los glóbulos blancos producen sustancias para ayudar a reparar la lesión. Una vez que la herida ha sanado, terminará el proceso inflamatorio.

En la inflamación crónica, el proceso inflamatorio puede empezar cuando ni siquiera existe lesión, y no termina cuando debería terminar. No siempre se sabe por qué continúa la inflamación. Puede ser causada por infecciones que no desaparecen, por reacciones inmunitarias anormales a los tejidos normales o por estados como la obesidad. Con el tiempo, la inflamación crónica puede causar daño al ADN y llevar al cáncer (1).

Esta inflamación sistemática de bajo grado está asociada con cada una de las enfermedades crónicas que conocemos:

  • Incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares
  • Ocasiona resistencia a la insulina y diabetes tipo 2
  • Favorece el crecimiento de células cancerosas

Es por ello que nos interesa mantener esta inflamación lo más baja posible.

Si miramos los niveles de de inflamación entre las personas que llevan una alimentación basada en plantas y los comparamos con los que llevan una alimentación centrada en productos de origen animal, vemos una clara diferencia en los marcadores de inflamación, como la proteina C reactiva (PCR). Los veganos muestran unos niveles muchos más bajos que los omnívoros (2), (3)

ESTRÉS OXIDATIVO

Cuando no contamos con suficientes antioxidantes en el organismo para contrarrestar los radicales libres y se produce un aumento de la presencia de los mismos en la célula, se produce lo que se denomina como estrés oxidativo, que se caracteriza por dañar el ADN y las membranas celulares, incrementando el desarrollo, progresión y complicaciones asociadas con las enfermedades crónicas.

Contamos con múltiples estudios que muestran como los veganos cuentan con mayor cantidad de antioxidantes en sangre que las personas que llevan una dieta omnívora; y a la vez con menos sustancias pro-oxidantes (sustancias químicas que inducen estrés oxidativo ) lo que hace tener tasas reducidas de muerte por cardiopatía isquémica, una menor incidencia de hipertensión, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer que los no vegetarianos (4), (5)

LIPOTOXICIDAD

Quizás no estés tan familiarizado con este término, que hace referencia a la acumulación de grasa en órganos no adiposos, que es donde debería almacenarse la grasa, para hacerlo en lugares que no debería acumularse, como en órganos vitales (hígado, corazón y páncreas) y músculo. Y cuando esto ocurre, estos órganos dejan de funcionar correctamente, causando (6):

  • Daño y muerte celular
  • Inflamación
  • Disfunción mitocondrial
  • Resistencia a la insulina
  • Elevación de los triglicéridos

La lipotoxicidad está causada por un sobre-consumo de alimentos con una alta densidad calórica, cargados con grasas saturadas y/o trans y azúcares refinados, lo que nos hace ingerir más calorías de las que necesitamos y esto nos acaba llevando al sobrepeso y obesidad (7).

DISBIOSIS

Explicado de una forma sencilla, la disbiosis es una alteración en la estructura de la microbiota intestinal, que resulta anormal frente a lo que consideramos una microbiota diversa y saludable. Encontramos tres tipos de disbiosis intestinal:

  • Por pérdida de microorganismos beneficiosos
  • Por una mayor presencia de bacterias patógenas
  • Por pérdida de diversidad microbiana


La alteración del equilibrio de nuestra microbiota nos lleva a un empeoramiento de nuestra salud y por lo tanto, a aumentar nuestro riesgo de sufrir enfermedades crónicas. Todo comienza porque nuestra barrera intestinal se encontrará menos protegida, así la absorción y fabricación de nutrientes (las bacterias también se encargan de producir nutrientes esenciales) se verá perjudicada, además de dejar pasar al torrente sanguíneo sustancias que no deberían llegar ahí. Esto nos lleva a tener un sistema inmunitario más débil y sobreexcitado. Produciremos menos ácidos grasos de cadena corta, moléculas producidas por las bacterias cuando fermentan los componentes de los alimentos, que juegan un papel interesante en la prevención de diversas patologías crónicas debido a su acción antiinflamatoria, como cáncer colorrectal. Además, si nuestra microbiota se encuentra alterada, nuestra salud metabólica también empeorará.

Los antibióticos y la dieta son los principales factores que pueden alterar nuestra microbiota.

En muchos casos los antibióticos pueden llegar a salvar vidas vidas. Pero si no se toman cuando realmente son necesarios, llegan a ocasionar graves problemas de salud, no sólo se encuentra en la alteración de la microbiota intestinal, sino también la resistencia que nuestras bacterias generan hacia ellos.

Una alimentación pobre en fibra y alta en productos de origen animal, deteriora el estado de nuestra microbiota, ejerce una acción inflamatoria y carcinogénica, dañando nuestra barrera intestinal, y aumentar el riesgo de cáncer colorrectal (8).

La fibra juega un papel fundamental en nuestra microbiota. Un alto consumo de fibra se asocia con un menor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades crónicas, especialmente de cáncer colorrectal, próstata y mama (9). En cambio una ingesta insuficiente de fibra trae consigo un empeoramiento del estado de nuestra microbiota que se verá reflejado negativamente en nuestra salud.

Por tanto, nuestra alimentación se debería basar en alimentos enteros de origen vegetal, mínimamente procesados. Consumir abundantes frutas y verduras, legumbres, frutos secos naturales, granos enteros, tubérculos y semillas es una de las mejores formas de cuidar de nuestra microbiota, ya que estos alimentos son ricos en fibras, vitaminas, minerales y antioxidantes.

No es de extrañar, que las personas que llevan una alimentación basada en planta, y por tanto consumen una gran cantidad de fibra, presenten una mejor diversidad bacteriana que las personas omnívoras, que tienden a consumir menos cantidad de fibra demás nutrientes (10).

CONCLUSIONES

La evidencia científica hasta el momento lo deja bastante claro. El patrón dietético más efectivo que debemos seguir si queremos prevenir la mayoría de las enfermedades degenerativas, es muy simple. Minimiza los productos que dañan la salud y maximiza los alimentos que la protegen.

Cuando vemos una alimentación 100% basada en plantas, podemos observar la cantidad de componentes beneficiosos para la salud que esta posee:

  • Fibra
  • Prebióticos y Probiótios
  • Antioxidantes
  • Fitoesteroles
  • Compuestos antiinflamatorios
  • Macronutrientes y Micronutrientes

Cuando miramos esta lista nos damos cuenta de que casi todos estos
componentes beneficiosos y necesarios para una buena salud, los encontramos única y exclusivamente en los alimentos vegetales. No existen productos de origen animal que contengan fibra o fitoesteroles. Y aunque algunos alimentos de origen animal pueden contener algún porcentaje de antioxidantes, sin lugar a dudas, los encontramos en mayor proporción en las plantas.

Y si miramos otra lista:

  • Grasas saturadas y Trans
  • Exceso de sodio
  • Neu5Gc
  • Hierro hemo
  • TMAO
  • AGEs

Todos estos componentes, altamente nocivos para nuestra salud, solo vienen de productos procesados y productos de origen animal.

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