La limpieza bucal favorece la aparición de enfermedades intestinales inflamatorias

¿Estamos demasiado limpios?, ¿Puede ser que el aumento de enfermedades autoinmunes y alergias que sufren los países desarrollados esté causado por nuestra higiene?

 

En los últimos años parece ser que  la Hipótesis de la Higiene va tomando mayor consistencia y soporte científico. Esta hipótesis atribuye este drástico aumento de enfermedades en los países desarrollados, a un exceso de higiene y por consiguiente, a una reducción a la exposición de agentes infecciosos con cierta capacidad inmunoreguladora.

Muchos expertos en el ámbito de la inmunología revelan como nuestro contacto cada vez más reducido con bacterias y parásitos está afectando la capacidad del sistema inmunológico de autorregularse.

Debido a esto, las defensas del cuerpo se vuelvan sensibles a elementos como el polvo, las mascotas y la comida. Ello contribuye al aumento de alergias y enfermedades autoinmunes, pero no solo eso, esta disfunción del sistema inmune es también responsable de otras enfermedades, incluyendo la diabetes tipo 1, enfermedades inflamatorias del intestino y la esclerosis múltiple.

 

 

Exceso de higiene.

La incidencia de esas enfermedades ha aumentado exponencialmente. En 1980, sólo 10% de la población occidental sufría de alergias. A día de hoy,  aproximadamente de un 30 a un 40% de la población se encuentra afectada por alguna de ellas. En España se estima que una de cada cuatro personas padece algún trastorno alérgico.

El epidemiólogo David Strachan, del Hospital Universitario St George’s Hospital Medical School de Londres, argumentó que los sistemas inmunológicos modernos no están preparados debido a la reducción de infecciones graves en la infancia. En 1989 Strachan propuso la Hipótesis de la Higiene, sugiriendo que el aumento de ciertas enfermedades crónicas, podría ser debido a una reducida exposición a microbios en la edad temprana, como consecuencia de cambios llevados a cabo en el mundo industrializado. Entre éstos destacan la mejora del saneamiento y las condiciones de vida, las vacunaciones y el tratamiento antimicrobiano, junto con la disminución del tamaño de las familias y el cambio en la ingestión alimentaria.

Este moderno estilo de vida antiséptico, ha creado un sistema inmunológico ocioso, no termina de madurar apropiadamente y ataca moléculas extrañas inofensivas, creando toda clase de reacciones autodestructivas.

Un exceso de limpieza bucal podría favorecer la aparición de EII

Hasta tanto llega la importancia de las bacterias para nuestra buena salud en general, que parece que ser, que una pobre higiene bucal está relacionada con un menor riesgo de aparición de enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Es decir, mientras menos te laves los dientes, más sano estarás.

A pesar de que no sugiero a nadie evitar una correcta limpieza bucodental, un estudio desarrollado por investigadores del Karolinska Instituet y el Hospital Universitario de Örebro de Suecia, han mostrado como esta “falta de higiene” disminuye el riesgo de padecer EII .

Los investigadores del estudio evaluaron los hábitos y resultados de salud bucal de 20.162 personas en un seguimiento durante 40 años. Los resultados mostraron que, las personas con peor salud bucal estaban más protegidas frente a la EII.  Las que habían perdido 5 o 6 piezas dentales tenían un riesgo un 44% menor y las que tenían placa cubriendo más de un tercio de la superficie de los dientes hasta un 68% menos.

Según los autores del estudios sus resultados podrían apoyar la Hipótesis de la Higiene. El exceso de higiene bucal podría producir alteraciones de la colonización bacteriana y alterar la regulación de la respuesta inmune promoviendo respuestas inflamatorias.

Ahora bien, hay que tener muy en cuenta que productos se usan para este aseo bucodental. Puede que el problema no radique simplemente en tener un adecuado aseo de dientes y boca, sino que el mayor problema venga de los productos químicos, como el triclosán, lauril sulfato de sodio (SLS), fluoruro… que ponemos en nuestra boca y terminan ya no solo por matar las buenas bacterias, relacionadas con la buena salud y esta baja incidencia de EII, sino por ocasionar una serie de enfermedades más graves aún si cabe.

Por ello hay que lograr buscar una salud oral óptima promoviendo el equilibrio entre las bacterias en su boca. Y contrario a lo que muchas personas piensan, los agentes antimicrobianos y los enjuagues bucales a base de alcohol diseñados para “matar a las bacterias malas” en realidad causan más daños que beneficios.

 

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