L-Carnitina presente en la carne relacionada con las enfermedades cardiovasculares

Se está acumulando una evidencia creciente que indica que el metabolito de los microbios intestinales en TMAO, está vinculado a los riesgos de enfermedades cardiovasculares y trombosis.

En un artículo anterior ya vimos como la colina, que se encuentra presente de forma abundante en la yema de los huevos se metaboliza en N-óxido de Trimetilamina (TMAO), un compuesto que se forma en el intestino por la degradación bacteriana.

Pues ahora, y mientras más se estudia el fascinante mundo de la microbiota, se está también demostrando y relacionando el consumo de L-carnitina, un nutriente que está presente en las carnes, con la metabolización de TMAO.

 

Las bacterias del intestino convierten a la L-carnitina, en un compuesto llamado trimetilamina, que a su vez se transforma en el metabolito TMAO. Distintos estudios han demostrado como concentraciones séricas elevadas de TMAO están asociadas a inflamación sistémica, disfunción del endotelio y aumento del riesgo de aterosclerosis y enfermedad cardiovascular.

Ya que los niveles de TMAO están relacionados con la dieta, las personas que comen más carne tienen un nivel más alto, mientras que las personas que siguen una dieta saludable para el corazón, como la que recomienda la Asociación Americana del Corazón, la cual es baja en grasas, carnes, productos lácteos y azúcar, muestran niveles más bajos de TMAO. Siendo los vegetarianos los que tienen el nivel más bajo de TMAO.

Un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine, llevado a cabo por el Dr. Stanley Hazen  y su equipo, recogió  datos sobre el nivel de TMAO en más de 4,000 pacientes y les realizaron un seguimiento durante un promedio de tres años.

Pudieron observar como a medida que aumentaba el nivel de TMAO, aumentaba el riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular (ACV) o enfermedad cardiaca. Los pacientes con un nivel mayor de TMAO tenían un riesgo 2.5 veces superior de padecer algunos de estos resultados en comparación con las que tenían el nivel más bajo de TMAO.

Por tanto, y aunque aún se necesita más investigación, podemos sacar de momento una pequeña conclusión, y es que reducir el consumo de carnes, alimento rico en L-carnitina y huevos, ricos en colina, podrían llevarnos a tener concentraciones más bajas de TMAO, lo cual podría prevenirnos de padecer ECV.

 

Fuentes:

  1. Koeth, R. A., Wang, Z., Levison, B. S., Buffa, J. A., Org, E., Sheehy, B. T., … & Smith, J. D. (2013). Intestinal microbiota metabolism of L-carnitine, a nutrient in red meat, promotes atherosclerosis. Nature medicine, 19(5), 576.
  2. Stanley Hazen, M.D., Phd., Lerner Research Institute, Cleveland Clinic, Ohio; Gregg Fonarow, M.D., spokesman American Heart Association, and professor, cardiovascular medicine and science, University of California, Los Angeles; April 25, 2013, New England

 

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