Dieta Basada en Plantas para Prevenir, Tratar y Revertir las Enfermedades Cardiovasculares

La enfermedad cardiaca es a día de hoy la causa número 1 de muertes de hombres y mujeres en todo el mundo. Pero no siempre fue así… Indagando en las estadísticas de mediados del siglo pasado, la enfermedad cardíaca estaba detrás de las muertes del 5 al 10% de la población, y a comienzos del siglo XX era prácticamente desconocida. Solo entre los años 20 y 30, las patologías asociadas a la enfermedad coronaria aumentó 10 veces en hombres y mujeres.

Como se ha podido ya comprobar, el estilo de vida que nos ha traído la vida moderna, cada vez más sedentario y la dieta llena de alimentos altamente procesados y alimentos de origen animal, repletos de colesterol, grasa saturada y carentes de fibra, están detrás de esta principal causa de muerte a nivel mundial.

Y aunque la sociedad y profesionales de la salud sigan ignorando los hechos, los estudios de los beneficios que presentan disminuir o eliminar por completo los productos procesados y alimento de origen animal y seguir una dieta basada en plantas para la salud cardiovascular, abarcan más de 70 años de investigación. Un programa de vida saludable y una dieta basada en vegetales descubierta décadas atrás por Pritikin y continuado por el Dr. Dean Ornish y luego en la Clínica de Cleveland por Esselstyn han sacado a la luz estos hechos.

Desde el año 1953, William F. Enos y su equipo, tras examinar los cuerpos de los soldados estadounidenses que murieron en la guerra de Corea, soldados jóvenes y sanos fallecidos a causa de una guerra de bala, observó que casi el 80% de ellos presentaban evidencia de aterosclerosis (estrechamiento de las arterias) que es lo que termina causando ataques cardiacos y apoplejía. Con esta observación nos podemos dar cuenta de como a tan temprana edad ya comienzan a aparecer los primeros síntomas que acabarán causando la enfermedad cardiovascular cuando lleguemos a los 50 años (1).

En 1977 C. Napoli junto con su equipo, encontraron ya signos de vetas de grasa en las arterias de los fetos. Estas estaban producidas por la hipercolesterolemia materna. Por lo que parece ser que la enfermedad cardiovascular puede empezar a formarse ya desde incluso antes de haber nacido, en el mismo útero materno (2).

El dr. Ornish mostró ya en el año 2007 una reversión total en pacientes con aterosclerosis, a través de una dieta basada en plantas, con alimentos integrales y baja en grasa, en torno al 10% de las calorías provenientes de las grasas (3).

En 2014 y siguiendo en la línea marcada por el dr. Ornish, un estudio publicado por el dr. Caldwell B. Esselstyn, en el cual se hizo un seguimiento a 198 pacientes con enfermedad cardiovascular, mostró como de los adheridos a una dieta 100% basada en plantas, solo el 0,6% experimentó acontecimientos cardiovasculares adversos, en comparación con el 62% de los que no se adhirieron al plan diseñado por el dr. Esselstyn (4).

Como vemos, el asesino número 1 de personas en el mundo empieza a formarse bastante pronto, pero la buena noticia es que puede ser tratado, invertido y evitado por completo con buenas opciones de comidas.

Pero a pesar del sólido cuerpo de evidencias que existe a favor de las dietas a base de plantas, muchos médicos ignoran los posibles beneficios de una buena nutrición y pasan directamente a prescribir medicamentos en lugar de dar a sus pacientes la oportunidad de mejorar su enfermedad a través de una alimentación saludable y una vida activa. Por lo tanto, los médicos y demás responsables de la salud deberían al menos considerar el sugerir seguir lo más posible, una dieta a basada en plantas a todos sus pacientes, especialmente aquellos que parecen de hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares y obesidad.

Así que recuerda que está en nuestras manos tomar esas decisiones que, sabemo que son las correctas, en cuanto a qué comer y cómo vivir, ya que en las condiciones adecuadas, el cuerpo puede curarse así mismo. Pero hay que tomar estas decisiones de forma consciente y sobre todo, educarnos a nosotros mismos acerca de las consecuencias previsibles de nuestras acciones, tanto en nuestra propia salud como en la de nuestros seres queridos.

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