EARTHING: Conectando con la Tierra

¿Cuándo fue la última vez que caminaste descalzo por el campo o la playa?

Si has tenido la suerte de caminar descalzo sobre la tibia arena de la playa seguro que puedes recordar esa sensación gratificante y de placer que se siente al tener ese contacto directo con la tierra.

Este simple acto de caminar descalzo sobre la tierra se denomina earthing o grounding .

Y es algo que hemos hecho diariamente durante millones de años atrás, cuando no usabamos ningún tipo de calzado y nuestros pies estaban en contacto permanente con la tierra.

Sin embargo, a día de hoy, llevamos zapatos prácticamente desde los primeros días de vida, y si acaso, nos los quitamos en casa para caminar sobre azulejos. Por tanto, hemos perdido esta conexión con la tierra.

Vamos a conocer un poco más sobre el earthing y los posibles beneficios de volver a conectar con la tierra.


ORIGEN DEL EARTHING

La conexión con la tierra se ha convertido en un movimiento internacional masivo, lo que hace que las personas se quiten los zapatos y se vuelvan a conectar eléctricamente a la superficie de la Tierra.

El término de earthing o grounding nació de Clint Ober, quien se dedicaba a la instalación de televisión por cables. Tras sufrir algunos problemas de salud en 1995, se retiró y decidió buscar un propósito superior en su vida.

Ober se cuestionó si el usar calzados, principalmente elaborados con materiales sintéticos que nos aíslan eficazmente de este contacto natural con la tierra, podría tener consecuencias negativas en la salud de las personas.

La pregunta condujo a un experimento que sugería que la conexión a tierra reducía el dolor crónico y mejoraba el sueño.

En los últimos veinte años, ha apoyado más de 20 estudios de investigación que demuestran como tener contacto directo con la tierra ayuda a reducir la inflamación y promover el funcionamiento normal de todos los sistemas del cuerpo (1).

CÓMO FUNCIONA

Los electrones libres son unos potentes antioxidantes y estos ingresan en el cuerpo al estar en contacto con la tierra.

La tierra es como una gran fuente eléctrica repleta de electrones que cuenta con una enorme carga negativa, que pueden servirnos como un suministro de antioxidantes. Y lo único que tenemos que hacer para absorber estos electrones, es establecer un contacto directo de nuestra piel con la tierra (2).

El cuerpo humano es un propio generador de electricidad (la electricidad de nuestro propio cuerpo permite al sistema nervioso enviar señales al cerebro) diseñado para permanecer en contacto con la Tierra, generando así un flujo constante de energía entre su cuerpo y la Tierra. Cuando andamos completamente descalzos sobre la superficie terrestre, absorbemos estos benéficos electrones negativos a través de las plantas de los pies.

A través de este fantástico vídeo puedes ver de manera resumida el complejo proceso que se da en el cuerpo para generar electricidad.

BENEFICIOS DEL EARTHING

La mayor consecuencia beneficiosa que la práctica del earthing o grounding nos brinda para la salud es la carga de electrones en abundancia que recibimos provenientes de la tierra, generando un gran impacto en la disminución de la inflamación, que es la causa subyacente de la mayoría de las enfermedades.


The effects of grounding (earthing) on inflammation, the immune response, wound healing, and prevention and treatment of chronic inflammatory and autoimmune diseases

El grounding ayuda a reducir la viscosidad de la sangre. La sangre hipercoagulable, la cual es espesa y lenta, contribuye a la inflamación, ya que el oxígeno y nutrientes no pueden llegar a las células y es, a la vez, un factor de riesgo en las enfermedades cardiovasculares (3).

Otros beneficios que nos brinda el earthing son (4) :

  • Mejorar la calidad del sueño
  • Reducir el dolor muscular
  • Reducir el estrés
  • Acelerar la cicatrización de heridas
  • Mejorar el sistema inmunitario
  • Regular la presión arterial
  • Controlar la glucosa
  • Aumenta la variabilidad del ritmo cardíaco

CÓMO RECONECTARSE CON LA TIERRA

De la misma manera que tratas de comer de forma saludable y hacer ejercicio a diario, puedes implantar el grounding como un hábito más dentro de tu estilo de vida saludable, como una práctica para recargar tus electrones.

Practicar ejercicio al aire libre en la naturaleza, con los pies descalzos, es la mejor manera para incorporar la práctica de earthing. Además, esto acelerará la reparación de los tejidos y aliviará el dolor muscular relacionado con la práctica de ejercicio (5).

Por tanto quitarte los zapatos tanto como sea posible cuando esté al aire libre, en el jardín, el campo, la playa… te ayudará a aprovechar los enromes beneficios naturales que te ofrece la conexión directa con la tierra.

Si tu eres una de esas personas que desgraciadamente no cuentan con el tiempo ni las condiciones para poder exponerte de forma natural a este contacto con la tierra, existen algunas alternativas.

Existen sábanas o alfombrillas que permiten aprovechar algunos de los beneficios del earthing mientras duermes o para esos días que estás en casa y te es imposible tener contacto directo con la tierra.

Pero recuerda, aunque se pueden obtener algunos beneficios de estos productos, no van a desplazar nunca los beneficios completos que obtenemos de la propia conexión directa con la naturaleza.

RESUMEN

Durante la mayor parte de nuestra época hemos andado descalzos teniendo un contacto directo con la superficie de la tierra, lo que nos ha permitido absorber electrones negativos a través de las plantas de los pies.

En el mundo actual hemos perdido completamente esta conexión tan necesaria con la tierra, por ello se vuelve más importante que nunca volver a reconectarnos con ella.

Los malos hábitos de vida, como el consumo de productos procesados, la exposición a contaminantes y pesticidas, la radiación, el alcohol y tabaco, la inactividad física, nos lleva todos ellos a generar radicales libres que nos llevan a agotar los electrones de nuestro cuerpo y nos ponen en riesgo de enfermar.

Tan solo tenemos que buscar ese tiempo para volver a conectar con la tierra y volver a cargarnos de electrones antioxidantes que nos ayudarán a mantener a raya los radicales libres y garantizarnos una mejor salud.

Menos zapatos y más contacto con la naturaleza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *