¿Es saludable una dieta cetogénica?

La dieta cetogénica se caracteriza por ser una intervención dietética cuyo objetivo es generar una situación de cetosis (formación de cuerpos cetónicos) similar a la del ayuno.Esta situación se puede lograr bien por un aporte insuficiente de alimentos (dieta hipocalórica, donde la cantidad de energía de la dieta es menor de lo que la persona requiere) o bien, y como suele ser más común entre sus seguidores, por una restricción de alimentos ricos en hidratos de carbono, con un elevado consumo de alimentos principalmente altos en grasas y proteínas.

En este tipo de dieta se quema la grasa para obtener energía. Los hidratos de carbono se suelen  limitar a un máximo de 50 gramos por día, quedando el reparto de calorías que entran en el cuerpo a través de los alimentos en:  hidratos de carbono (5 – 10%), proteínas (15 – 20%) y grasa (70 – 75%).

La dieta cetogénica se suele usar como tratamiento en pacientes con epilepsia, Alzheimer, Parkinson, algunos tipos de tumores cerebrales y otras enfermedades degenerativas. Y son varios los estudios que muestran su efectividad en este tipo de patologías (1, 2 ,3)

Sin embargo, y he aquí un punto de vital importancia, estos resultados que muestran signos positivos en algunas patologías, son estudios a corto plazo; a largo plazo los efectos potencialmente dañino de una dieta cetogénica están bien documentados.

Las dietas cetogénicas seguidas por un largo periodo de tiempo causan trastornos gastrointestinales(4, 5), piedra en los riñones(6), hipoglucemia(7), trombocitopenia (bajo recuento de plaquetas) (4), osteopenia y osteoporosis(8), neumonía(9), pancreatitis aguda(10), arritmia(11)… e incluso la muerte(12).

Como comentaba anteriormente, estas condiciones que son atribuidas por llevar una dieta cetogénica, son reacciones causadas a largo plazo, por eso hay que tener cautela si se desea llevar este tipo de dieta, porque aunque al principio se puedan ver resultados positivos, con el tiempo, pueden empezar a aparecer problemas serios de salud.

Para entender porque las dietas cetogénicas no funcionan a largo plazo (y a corto plazo funcionan simplemente porque pasamos de eliminar los productos procesados y ultraprocesados de la dieta y se sustituyen por alimentos que son algo más sanos) tenemos que darnos cuentas de que son dietas antinaturales para la fisiología humana. Nuestra evolución nos ha diseñado para funcionar con glucosa como principal combustible, dejando el uso de las grasas como reserva de energía para periodos de hambruna. Momento donde el cuerpo usará los cuerpos cetónicos durante 3,4,5 días, pero ya no más de ahí sin empezar a padecer problemas físicos; claro indicador de que nuestro cuerpo está diseñado para llevar el combustible con el que mejor funciona: carbohidratos.

Cuando tu cuerpo metaboliza carbohidratos, los quema para producir energía, libera simplemente dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O), y tú puedes fácilmente expulsar esos “residuos limpios” expirando ese CO2 del cuerpo a través de la respiración y el agua por medio de la orina. Algo fácil, sin estrés y que no deja mayores residuos, ni causa problemas en el organismo.

En cambio, cuando tu dieta está basada principalmente en productos de origen animal y alimentos con un elevado contenido en grasa, el metabolismo de esta grasa genera cetonas y ácido betahidroxibutírico, que mantenido día tras día y semana tras semana, crea un estado ácido en el organismo que se ve forzado a recurrir a sus reservas de minerales y electrolitos para poder contrarrestar esta carga elevada de ácido en el organismo. Acabando en algo parecido a cuando uno está enfermo, porque la persona empieza a perder peso y a perder el hambre, algo que los que promueven esta dieta ven como normal y saludable, y dicen que la dieta tiene éxito, pero que no es así. Cuando enfermas de gripe también pierdes peso y hambre, y eso no es signo de salud.

Por eso la clave está en apegarse a algo que funcione a largo plazo, que igual en apariencia parezca funcionar más lentamente, pero que los beneficios tanto a corto como largo plazo sean beneficiosos para nuestra salud, y a ser posible, que estos beneficios a largo plazo cada vez fueran mayores.

Y para eso, hasta el momento solo existe un tipo de dieta que ha mostrado tener enormes beneficio en la salud de las personas tanto al corto plazo como a largo plazo. Y es una dieta basada en plantas.

Una dieta basada 100% en plantas ha sido capaz de demostrar que puede ser usada para prevenir, tratar y revertir las patologías enfermedades del síndrome metabólico como la diabetes tipo 2 y la hipertensión (13). Pero no solo se queda ahí, ha sido capaz de mostrar también como se puede usar este tipo de dieta para prevenir, tratar e incluso revertir las enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte a nivel mundial (14, 15).

 

Y todo eso sin necesidad de restricción calórica, contar calorías y tener que pasar hambre. Así que la próxima vez que vayas a comer llena tu plato de frutas, verduras, legumbres… y disfruta de la única dieta que aumenta tu salud a cada bocado que des.

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