Huevos y cáncer de próstata (Parte 1)

Los huevos son unos de los alimentos más ricos en colina y colesterol (1).

La colina es un nutriente esencial, que aunque no es una vitamina, ni una proteína, ni un aminoácido, es un simple compuesto químico, se la suele agrupar con vitaminas del grupo B. Se usa para hacer que la sustancia transmisora ​​de los impulsos nerviosos, llamada acetilcolina, pueda enviar mensajes a través del cuerpo. También es utilizada para hacer la envoltura alrededor de la membrana de nuestras células, un componente particular llamado fosfatidilcolina o lecitina (2)

La importancia de la colina en la dieta se extiende hasta la edad adulta y la vejez (3). La colina se reconoce como un nutriente esencial para los humanos. Sin embargo, se necesita investigación continua para determinar cómo el sexo, la variación genética, la etapa de la vida y otros factores ambientales pueden influir en los requerimientos de un individuo para este nutriente(4). Desempeña un papel importante en el desarrollo del cerebro y la memoria en el feto y parece disminuir el riesgo del desarrollo de defectos del tubo neural (5).

Los humanos pueden sintetizarla en pequeñas cantidades, pero la mayor parte de colina es obtenida de forma exógena a través de los alimentos. Las fuentes dietéticas de colina incluyen los huevos, la carne, las aves de corral, el pescado, además de vegetales de la familia de las crucíferas (brócoli, col, repollo, etc…), cacahuetes y los productos lácteos (2, 3).

Las yemas de huevo son la fuente más concentrada de colina en la dieta estadounidense, proporcionando 680 miligramos por cada 100 gramos (3).

Entonces, ¿por qué el consumo de huevos, los cuales son tan ricos en colina, eso de lo que tanto presume la industria del huevo(6), incrementa el doble el riesgo de la progresión del cáncer?(7)

La evidencia epidemiológica de la colina y el cáncer de próstata es limitada; sin embargo en algunos estudios, se ha llegado a informar que los hombres con el nivel más alto de colina en plasma tenían un riesgo de un 48% mayor de cáncer de próstata en comparación con los hombres con nivel más bajo (8).

La colina es esencial para una variedad de funciones celulares involucradas en el crecimiento y la progresión del cáncer (9), y las células de próstata malignas tienen una mayor captación de colina y, sobreexpresan colina quinasa, una enzima relacionada con la proliferación de células malignas (10), en comparación con las células normales (11, 12, 13).

Por otra parte, tenemos el elevado contenido en colesterol de los huevos. Uno de los alimentos más consumidos con mayor cantidad de colesterol, aportando unos 500 mg de colesterol por 100g de producto (14).

Y, aunque las Pautas Dietéticas para los Estadounidenses 2015, eliminó la recomendación previa de limitar el consumo de colesterol en la dieta a 300 mg por día (15), este alto contenido de colesterol de los huevos, puede explicar la asociación positiva observada entre los huevos y el riesgo de cáncer de próstata letal. La homeostasis del colesterol se altera en el envejecimiento y en las células malignas, lo que lleva a la acumulación de colesterol, que a su vez puede actuar como precursor de la producción de andrógenos y alterar las vías de señalización para promover la progresión del cáncer (16, 17).

Y hasta aquí la primera parte sobre la relación de consumo de huevo y cáncer. En la siguiente publicación veremos porque afecta la colina a que se produzca este crecimiento y propagación de las células cancerígenas. Y veremos también que ocurre con la colina presente en los vegetales y, si las personas veganas, que llevan una dieta totalmente basada en plantas, también se encuentran en riesgo por consumir la colina presente en estos alimentos de origen vegetal.

4 comentarios sobre “Huevos y cáncer de próstata (Parte 1)

  • el diciembre 17, 2017 a las 10:34 pm
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    “La evidencia epidemiológica de la colina y el cáncer de próstata es limitada” ¿Si tú mismo lo reconoces por qué seguir con el artículo?

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    • el diciembre 20, 2017 a las 9:07 am
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      Hola! Muchas gracias por leer el artículo y sobre todo por dejar tu mensaje. Yo desde tu posición pensaría exactamente igual. Pero personalmente, considero que aunque la evidencia sea limitada, por ahora, no demos de dejar de prestarle atención y ver hacia donde están apuntando estas investigaciones.

      Por poner un símil, para algo tan reconocido ya a día de hoy, como la relación del tabaco con diversos tipos de cáncer, se necesitaron cerca de mil estudios para que se llegara a reconocer esa relación.

      Espero que leas la segunda parte, donde mostraré más estudios y entraré más de lleno en ellos!

      Un saludo.

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  • el diciembre 18, 2017 a las 12:15 am
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    Interesante el artículo se desconoce muchos alimentos que requiere ser puesto al alcance del lector.

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    • el diciembre 20, 2017 a las 9:11 am
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      Hola Kiko, muchas gracias por leer el artículo y dejar tu comentario. Poco a poco iremos mostrando todos esos estudios que están “medio ocultos” para que como bien dices tú, puedan estar al alcance de todos, ya que comprendo perfectamente que se necesita bastante tiempo y se hace muy complicado el leer los estudios por parte de la mayoría de la población, y de esta forma, ya queda resumido y de más fácil acceso para la mayoría.

      Un saludo.

      Respuesta

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